martes, 17 de febrero de 2015

El espejo chino

Un campesino chino se fue a la ciudad para vender la cosecha de arroz y su mujer le pidió que no se olvidase de traerse un peine.

Después de la venta de su arroz en la ciudad, el campesino se reunió con unos compañeros para celebrarlo. Después, algo confuso, en el momento de regresar, se acordó de que su mujer le había pedido algo, pero... ¿Qué era? No lo podía recordar. Entonces compró en una tienda para mujeres lo primero que le llamó la atención: un espejo. Y regresó al pueblo. Al llegar a casa, el hombre le dio a su mujer el espejo y, la mujer disgustada, no la acepto, entonces el hombre se lo quedo. Por la noche, mientras el hombre dormía, se despertó sobresaltado porque una luz salía del baño. El hombre se acercó y vio una cosa maravillosa: el espejo era mágico. Al tocar su reflejo lo atraviesa y desaparece sin más.
Esta historia la he visto con mis propios ojos porque yo fui su mujer, ahora guardo el espejo en una caja fuerte para que nadie más lo abra.

lunes, 16 de febrero de 2015

MONÓLOGO DE UNA LAZARILLA

Hola a todos y buenos días. Me han pedido que venga a hablar de mi vida, porque hace un año que saque mi autobiografía y gané un bestseller de estos (dice en voz más baja). Aunque no se que es eso. (empieza a caminar por el escenario y mira al suelo con aire pensativo) Mmmmm... Por donde empiezo... ¡ah, ya lo tengo!
(Se para y mira al publico) A los 12 años mi madre me dejó en el orfanato. La que nos criaba, nos maltrataba, nos llamaba abandonados estúpidos, no nos daba casi nada de comer y, encima, no nos compraba ropa, nos la hacíamos nosotros (empieza a caminar otra vez por el escenario moviendo las manos frenéticamente).El primer día que estaba allí y me llamó estúpida abandonada, yo creí que era un juego que se hacían y la llame amargada de la vida (se para de golpe y mira al público). Claro que me dio a palazos el resto del día y me quede con la espalda ensangrentada. Un día decidí denunciarla, cuando llegaron los policías, les dije lo que nos hacía a mis amigos y a mi. No me creían, y les preguntaron a mis amigos. Ellos, estúpidamente, fueron tan anormales, que contradijeron lo que les expliqué a los polis. Cuando llegó la que nos criaba, los policías la informaron de que yo la había denunciado y, claramente cuando los policías se fueron, me clavó un cuchillo en la mano derecha (mientras señala al publico la mano derecha). ¡Gracias amigos! A los 18 años decidí, mientras ella dormía, devolverla todo el dolor que me causo los años anteriores. Así que, se lo devolví amputandole un pie y dandole latigazos en la espalda. Claro que le amenacé, con que si me denunciaba que la mataría cuando menos se lo esperase, entonces se calló y no he oído más de ella. Dos años después, casi sin comer, hambrienta, me recogió un señor ruso. Seguramente os creereis que me fue mejor, pero no señor, ¡me fue como el culo! ¡Me cago en la que nos criaba pero el ruso..! ¡ERA HITLER EN PERSONA!
1º No se le entendía ni papa.
2º Me pegaba por todo: le limpiaba la ropa, me pegaba, le limpiaba la mansión, me pegaba, pero cuando le rompía algo, cogía una botella de vino vacía y la rompía en mi cabeza.
3º Dormía en la calle.
El ruso era un viejales, y para deshacerme de el, decidí estampar un globo terráqueo encima de su cabeza, claramente, la tenía frágil y...( mira con cara de lástima al infinito) murió. Al llegar la policía me preguntaron que había sucedido, les expliqué que el globo se cayó de la estantería y le dio en la cabeza.
Cuatro años después encontré el amor de mi vida, nos casamos pero...(pone cara triste a punto de llorar y enseña un poco de ira) murió por un pescadero, pasó... todo... tan... rápido...( explica con dificultad al hablar y mirando al infinito) Nadaba tranquilamente por el mar cuando de pronto... le cogió una caña de pescar y le tiró hacia un barco. Tragó demasiada agua de sal y murió.
¡Bueno no pensemos en eso! Ahora tengo una vida más feliz con otro marido y tengo una hijita preciosa. Una vida nueva y mejorada.
Muchas gracias por escuchar y buenos días.

jueves, 12 de febrero de 2015

YO Y GARAMENDI

Estaba en el sofá echado viendo la tele, cuando de pronto suena el teléfono.
cojo el teléfono y pregunto:
- ¿sí? ¿quién es?
-hola, ¿has echado algún vistazo a mi casa? ¡por qué veo patas arriba todo!-
Me dice Garamendi, yo explico:
- ehhh... sí, Garamendi, ¿Por qué dice eso?
-Porque alguien me ha robado
- ¿A, sí?
-¡Sí!
Me espeta, mientras miro mi reloj y veo la hora. Tranquilamente le digo:
-Garamendi, tengo que irme tengo una cita con el ladrón que robó tu casa.
Cuelgo y, después de dos segundos me doy cuenta de lo que he dicho, pero me da igual. me preparo, cojo mi abrigo y salgo.